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lunes, 28 de mayo de 2012

Colombia 2012: San Gil (Colombia)

Siguiendo la ruta por Colombia nos dirigimos un poco más hacia el norte, en este caso a San Gil. Es uno de los lugares más importantes de la región de Santander, a la que pertenece, tanto que fue nombrado Capital Turística del departamento.




Aunque tan solo nos separaban 327 kilómetros de Bogotá, las comunicaciones por carretera en Colombia no son ni las más rápidas, ni las más cuidadas ni las más seguras, por lo que el viaje fue intenso, creo recordar que fueron unas 6 horas de bus (aunque haciendo sondeo hay gente que me ha dicho que 10). Seis horas de bus, al lado de las 24 a las que terminamos acostumbrándonos para ir al resto de sitios, no eran nada, y se hacían bastante amenas charlando con los compañeros o simplemente durmiendo, que todos sabemos que el mejor sueño del viajero es el que se marca en el autobús...


Arcoiris en San Gil, Colombia




La llegada a San Gil fue invadiendo un polideportivo al más puro estilo rutero con nuestros petates, y por supuesto inundando duchas y haciendo "el cafre"... Estoy convencida de que si hubiésemos sabido en ese momento que esas duchas eran prácticamente las últimas en condiciones que veríamos en todo el viaje nos hubiésemos esforzado más en cuidarlas... Aun así, desde aquí abogo por que hay que cuidar al máximo los sitios que nos dejan, y dejarlos en mejores circunstancias de las que nos los dieron....


Lo que más me impresionó (a mí y a todos) de San Gil fueron sus cuestas... Jamás (y he estado en muchos sitios para poder decir esto) había visto unas calles con tanta inclinación como las de San Gil... No paraba de plantearme en todo momento en cómo subirían y bajarían las viejecitas para comprar el pan, en las piernas que tendrían que tener los niños que corrían sin parar calle arriba y por supuesto empecé a plantearme acabar con la esencia del pueblo poniéndole por todos sitios escaleras mecánicas (cosa que va extremadamente en contra de mis principios...)


Nuestro campamento estaba en la parte más alta del pueblo, y el resto de la civilización estaba en "la otra parte alta del pueblo". Esto significaba, que para empezar a ver bares, tiendas etc. tenías que bajar toda la cuesta (que sería como de un kilómetro) y depende de lo que te planteases hacer, volverla a subir... Era tan bestia el cansancio que me provocaban esas cuestas que no quería ni moverme, que me decían de bajar a tomar una cerveza y me negaba... (¿yo? negándome a una cerveza en un bar... ¡increíble pero cierto!)


Foto de Federico Caballero Santander
Pero al final acababa cediendo, ya que San Gil tiene mucho que ofrecer... Esta noche nos la pasamos tomando cervezas Águila todos colaborando en conseguir un premio que a mí, reina de la concursitis me obsesionaba... ¡Tenía que conseguir las camisetas de Águila que esta marca de cerveza sorteaba! Con cada cinco etiquetas premiadas conseguías una camiseta, y yo, con mi flor en el culo, en las 5 primeras cervezas me cayeron 5 etiquetas premiadas... Conseguí muchas etiquetas (y chapas que también valían), pero que nunca conseguí canjear, por lo que si alguien me ofrece una camiseta de Águila, aún conservo las etiquetas...   (evidentemente, es broma...)






Como os decía, San Gil tiene mucho que ofrecer... La mayoría de turistas acuden a esta zona a practicar varios deportes de aventura. Nosotros estuvimos haciendo rafting en el río Fonce. Fue bastante emocionante porque el río llevaba bastante corriente y nos dejaban tirarnos al agua y nadar y meternos en los remolinos... De hecho el monitor nos empujaba de la balsa para que no pudiéramos subir...


Ahí fue cuando tuve mi primera experiencia como socorrista... En el grupo (que era de 6 personas) teníamos una pareja "de edad avanzada" (rondando ya la setentena) que la verdad, hacían un poco lo que les daba la gana... No seguían bien las indicaciones del monitor y claro, en uno de los saltos de la balsa, el hombre calló  al agua soltando su remo y perdiendo un poco el control. Ahí yo, saqué fuerza de no se donde y tiré del hombre (tal y como me habían enseñado) hasta que lo subí de nuevo a la balsa... Me quedó una sensación Mitch Buchannan bastante curiosa...


Y sin duda, uno de los atractivos que ofrece San Gil, es el Parque El Gallineral. Está situado en una islita del río y es bastante peculiar y más en la época en la que nosotros lo visitamos: Navidad. 
En Colombia hay un gran interés por decorar todo de manera algo excéntrica por navidad. Cantidades exageradas de luces, colorines, muñecos de nieve y demás simbolitos navideños ocupan las calles, casas, balcones, parques... El Parque El Gallineral no era para menos... muestra de ello es ésta foto tan kitsch del río que bien podría ser un cuadro de regalo de tómbola...



Parecíamos sacados de un mundo psicodélico donde la fantasía por un momento se apoderó de nosotros. Y claro, yo que soy más bien de explorar decidí andar en otra dirección para empaparme un poco de lo que en ese parque podía percibir y sentir... Naturaleza, sonidos de animales, agua... Era tan puro ese momento que decidimos inmortalizarlo en un "super-video" que me he visto en la necesidad de mostrar... (agradecimientos a los protagonistas).


Y no puedo despedir este post sin hablaros de comida... ¡que ya sabéis que me encanta! En la región de Santander es típico comer un tipo de hormiga conocida como la hormiga culona. En San Gil por todos lados encontrabas paquetitos de hormigas culonas vendidos como si de maíz se tratase... Las preparan tostándolas y salándolas y lo que se come es solamente el culo de la hormiga, las alas y el resto del cuerpo se tiran. Con respecto al sabor hay opiniones de todo tipo, para mí, tienen un cierto sabor a cortezas de cerdo de esas duras duras... a "chicharrooooon"... Vamos, ¡que a mí me gustan!


Hormiga Culona
Foto de Gargolat en Flickr


En resumen, los días en San Gil fueron movidos y divertidos, tuvimos momentos para todos los gustos y las colombianas nos enseñaron a bailar los temazos de moda (con los que todavía, 5 meses después lo sigo dando todo...). Conocimos a gente "interesante" y nacieron "Joni, Jani y Jeni", que la gente está muy loca... adoptando a una "lugareña" en la plaza del pueblo de la cual no nos podíamos librar de ninguna manera... El guaro (aguardiente) no ayudaba tampoco.

Y cómo no, también tuve tiempo de relajarme un poquito... 



miércoles, 19 de octubre de 2011

Ruta de la tapa: Tapapies



Mañana, día 20, comienza la Primera Ruta de la Tapa multicultural de Lavapiés, con un nombre muy bien escogido: Tapapiés.


Es la manera idónea de mezclar los viajes, la cultura, el ocio y la gastronomía saboreando Ecuador, Chile, China, Bangladesh, Argelia, Pakistán, Tailandia, Senegal y muchos otros lugares de gran riqueza gastronómica tomándose además una caña bien fresquita.


Es una iniciativa que comienza el 20 de octubre y nos invita hasta el 30 de Octubre a disfrutar de todo tipo de sabores provenientes de todo el mundo de tapa en tapa. Se trata de un recorrido por restaurantes de la zona (participan más de 30) donde podremos conocer el gran crisol de culturas que convive en Lavapiés llenándonos un poquito el estómago.


El precio de cada tapa es 1 euro (IVA incluido), sumándole la bebida, lo que significa que por aproximadamente 2'50 tendremos nuestra caña acompañada de su tapa.


Y además, enfermos de los concursos, también se premian vuestras consumiciones. Por cada consumición os darán un rasca (hasta fin de existencias) y con él se pueden conseguir tapas gratis, 10 euros en compras y hasta un Ipad.


Aquí os dejo una lista de los restaurantes que participan en la Ruta de la Tapa:


Achurri
Lamiak
Maisha


¡Ricas tapas para todos!

y...

Aburrirse, no gracias!


jueves, 16 de diciembre de 2010

Videoblog - Cocinas del mundo: La "vera" Pizza Italiana


Aburrirse no gracias también quiere amenizar tus momentos más tranquilos en casa, estés donde estés, y por eso, para vosotros los que necesitáis un "plan b" en la cocina, he creado esta sección: "Cocinas del Mundo".


Aquí podréis disfrutar de gustosos y originales platos con los que podréis sorprender a vuestros invitados y por supuesto, a vosotros mismos. Tendréis además la oportunidad de conocer gastronómicamente otras culturas y disfrutando de uno de los mayores placeres de la vida: comer bien.


Esta semana es el turno de una gran delicia a la que estamos mal acostumbrados por la enorme influencia de algunas cadenas de comida rápida. Me refiero a la pizza. 




Pasar un año viviendo en Italia me ha hecho apreciar la gastronomía italiana casi tanto como la española. Para hacer una buena pizza no basta con conocer la técnica o tener los mejores ingredientes... Hay que saber ponerle una buena dosis de cariño y dejarse llevar.


La gran mayoría de vosotros seguramente habréis hecho alguna vez una, pero, ¿os habéis parado a pensar si realmente el secreto está en la masa? Yo os invito a adivinarlo, ésta vez en formato video.




Para hacer vuestra pizza necesitáis un día completo. No os asustéis, no tendréis que estar todo el día amasando pizza hasta que vuestras manos se conviertan en rodillo, sino que la idea de hacer la pizza os tendrá que surgir con antelación, ya que para hacer una buena masa, ésta tendrá que reposar unas cuantas horas.


Como esperábais, los ingredientes son conocidísimos: harina, agua, sal, aceite, no olvidándonos, por supuesto, de la levadura, que hará que nuestra pequeña pasta de harina se convierta en una gran y apetitosa masa. Yo, personalmente os recomiendo comprar una harina especial para pizza en cualquier supermercado, que viene ya con la levadura mezclada, y que hace una muy buena masa sin tenerse que preocupar por cuanta levadura usar. Además tenemos que utilizar tomatemozzarela y el resto de "extras" que queramos ponerle.




Los ingredientes a añadir pueden ser de lo más variopintos y numerosos, aunque desde mi experiencia, considero que resultan más sabrosas aquellas que llevan tan solo de uno a tres. 


Si quieres sorprender a tus amigos, agrégale además algún queso un poco más especial y todos, incluido tú, quedaréis maravillados ante el baile de sabores con el que les has conseguido sorprender. 


Algunas pizzas que he hecho en casa y que siempre recomiendo a aquellos que me conocen son: queso mascarpone y jamón serrano; atún, cebolla y bacon o queso gorgonzola, jamón serrano y rúcula


Con respecto al tiempo de hornear, se trata de una cuestión difícil. Dependiendo de tu horno tendrás que emplear más o menos tiempo. Unos 20 o 30 minutos a aproximadamente 200 grados estará bien, pero hay que andarse con ojo y controlar de vez en cuando para que no se nos queme.


Os invito a probar ésta receta y a contarme vuestra experiencia, qué ingredientes le habéis puesto, qué tipo de problemas os han surgido, alguna que otra anécdota... Así todos podremos mejorar, conseguir unas pizzas excepcionales y pasar un buen rato juntos.


¡Un saludo a todos y a no aburrirse!